¿Sueles ser muy crítica o crítico, perfeccionistas y sientes que la vida te debe? Quizás vivas con una herida de injusticia que daña tus relaciones y autoestima. En este artículo descubrirás cómo identificarla y comenzar a sanarla.
La herida emocional de la injusticia es una de las más profundas y difíciles de sanar. Surge cuando una persona ha experimentado situaciones donde se sintió tratada de manera desigual, traicionada o excluida sin razón justa, generando un fuerte sentimiento de indignación y dolor interno.
¿Qué Genera la Herida de Injusticia?
Esta herida se origina generalmente en la infancia o en relaciones significativas donde hubo favoritismos, abuso de poder o falta de reconocimiento.
La persona siente que no se le valora ni se le respeta, provocando un bloqueo emocional que puede llevar a la desconfianza y al resentimiento prolongado.
Características de una Persona con la Herida de Injusticia
- Tiene una necesidad marcada de ser valorada y reconocida.
- Puede ser perfeccionista y crítico, tanto consigo misma como con los demás.
- Suele experimentar ira contenida y dificultad para perdonar.
- Tiene una sensibilidad especial ante el trato injusto o desigual.
- Tiende a ser muy racional y justa, defendiendo sus derechos con firmeza.
- Se sobre esfuerza para ser digna de justicia y reconocimiento, lo cual casi nunca pasa.
Cómo son sus relaciones personales
En sus relaciones, la persona con esta herida puede mostrarse distante o exigente. Suele atraer a personas controladoras o manipuladoras, que reavivan su herida, o bien a individuos que se sienten atraídos por su necesidad de justicia y apoyo. Esto puede generar ciclos de conflictos y desconexión emocional.
Suele sentirse atraída por personas con algún tipo de poder o jerarquía de quien buscarán la aprobación que nunca tuvieron ni se dieron. Lamentablemente difícilmente lo recibirán por que las personas que le atraen generalmente son muy narcisistas y egocéntricas.
Cómo Sanar la Herida de Injusticia
- Reconocimiento y aceptación: Identificar esta herida y validar el dolor que genera es el primer paso para comenzar la sanación.
- Trabajo emocional consciente: Terapias como el coaching emocional, mindfulness o terapia de autocompasión ayudan a soltar la rigidez y el resentimiento.
- Perdón auténtico: Aprender a perdonar no para justificar la injusticia, sino para liberarse del peso emocional que limita el crecimiento personal.
- Fortalecimiento de la autoestima: Construir una autoimagen basada en el amor propio y no en la aprobación externa.
- Comienza a darte la justicia que se te fue negada priorizandote, cuidándote, no sobresforzándote para agradar y sobre todo amándote incondicionalmente.
Sanar la herida de la injusticia es un proceso que transforma la vulnerabilidad en fortaleza, permitiendo vivir con mayor paz interior y relaciones más auténticas. En el Centro del Bienestar Integral podemos apoyarte. ¡Escríbenos y agenda una cita!
Por Mariana Chávez Rodríguez
Psicoterapeuta psicoanalítica / Co fundadora del Centro del Bienestar Integral

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