10 acciones para salir de un “bache emocional”

3–4 minutos

Todos nos hemos sentido en ocasiones hartos de nuestra situación actual laboral, emocional, financiera y en salud.
Esta sensación nos desgana y de pronto nos descubrimos sin ganas de hacer absueltamente nada, y tirarnos al barranco de “venga lo que tenga que venir… yo ya no voy hacer nadad, porque ya he hecho lo suficiente y nada ha salido como yo esperaba”.
Lo cierto es que si nos dejamos llevar por este sentimiento podemos hundirnos y terminar en una fuerte depresión, y pasar de un bache a un socavón.
Frente a esta realidad te comparto 5 pasos para salir de este “bache emocional”.
1. No te enojes contigo
En ocasiones cuando nos sentimos así, tendemos a enojarnos con nosotros mismos, a culpabilizarnos y a decirnos, de manera consciente o inconsciente, frases muy hirientes.
Por qué lo hacemos, porque en muchas ocasiones este tipo de acciones nos movilizan. “Levántese, no sea flojo”, “Muévase que si no lo hace usted, nadie lo hará por usted”, etc.
Estas frases hasta algún punto de nuestra vida funcionan, pero como todo antídoto, puede perder su efectividad. Y lejos de movilizarnos nos paraliza más.
En lugar de enojarnos, entonces hay que entender.
2.- Entender
Entender qué factores nos llevaron a este punto. Para poder tomar acciones. Si todo lo vemos negro o gris, difícilmente podremos identificar que de lo que hemos hecho, nos ha llevado a este punto.
Probablemente descubramos que hemos trabajado muchas horas extras, que no hemos invertido ni tiempo ni dinero en nuestro bienestar emocional o físico.
Que no hemos ido a una revisión médica, que no hemos visto a nuestros amigos, o que hemos invertido tiempo y esfuerzo en situaciones, personas, amistades, trabajo que no rindió los frutos que esperábamos.
De esta forma podemos comenzar a realizar los cambios pertinentes.
3.- Descansa
Nos han enseñado que en ocasiones descansar es sinónimo de apatía, de flojera, de falta de creatividad. La verdad que no es así, el descanso es necesario. Pero qué hacer para que no nos quedemos pegados al sillón y la apatía nos gane.
Es importante establecer un tiempo determinado de descanso. Unos 20 o 30 minutos al día y listo. Podemos poner un despertador para decirle a nuestro cerebro ¡basta!
4. Agradece
Cuando uno agradece se da cuenta de todo lo bueno que uno tiene o ya ha construido. De esta manera no nos sentimos fracasados ni vacíos. No podes hacer brillar, lo que no puedes ver.
5. Date un regalo diario
Es importante que el día a día incluya otorgarnos pequeñas recompensas por nuestro esfuerzo. Puede ser ver una serie al final del día. O comete, salvo que ponga en riesgo tu salud, ese dulcecito que tanto te gusta. Siempre date una buena recompensa. El saber que viene algo bueno para nosotros siempre nos motiva.
6. Nútrete
Hidrátate, con agua, y come cosas que te den energía positiva. Las cosas con mucho dulce y azúcar se nos antojan por esta razón, pero todo sabemos que a la postre nos hacen daño.
8. Pasitos cortos
Comienza el día con una agenda que incluya actividades realizables para ese día, que no te sobre carguen para poder realizarnos y no sentir que no lo logramos al final del día.
9. Reconocimiento
Al final del día haz un recuento de lo que lograste, y si no, de lo que aprendiste. En ocasiones cuando no logramos algo, tenemos que ver qué factores incluyeron para corregilos. Pero así hayamos hecho de 5 tareas 1, celebrar esa una. Y felicitarnos porque solo nosotros sabemos el sobre esfuerzo que implicó lograr realizar dicha actividad.
10. Alto durante el día
Este reconocimiento, que implica necesariamente un alto en el camino, y que estamos planteando para el final del día, podemos también hacerlo a la mitad del día, para entender cómo vamos, cómo nos sentimos, qué modificaciones tenemos que hacer en nuestro día a día.
Este alto en el camino nos permitirá corregir el camino si por alguna razón nos estamos dejando ir con las ideas negativas
Esta actividad hay que realizarlas por al menos un mes y ya veremos el cambio. Si no lo logramos, no importan, estamos en el camino y podemos apoyarnos de terapeutas emocionales como los del Centro del Bienestar Integral, que nos otorgarán este impulso que necesitamos.